Sueños lucidos.

Sueños Lucidos


“En los sueños lúcidos podemos reconocer el sueño como tal, permanecer conscientes dentro de él y cambiar su contenido” – Iñaki Martín-Subero. Experto en sueños lucidos.






¡Hola!, de nuevo por aquí. Esta vez recopile cierta información acerca de una especie de fenómeno onírico llamado sueños lucidos. Hace algunos años me entere de él, luego de experimentarlo casi toda mi vida y vivir creyendo que era algo normal que le sucedía a todos resulto que realmente es algo un tanto extraño que le ocurre a un porcentaje de la población, generalmente a niños, pero que por suerte puede ser aprendido.

Utilizare ciertas fuentes y un poco de mi experiencia en el tema, que es básicamente algo más práctico, también tratare de dejarles algunos consejos que encontré para lograrlo. Ojalá les sea de utilidad o les entretenga.



¿Qué son?

Un sueño lúcido es un sueño que se caracteriza porque el soñante es consciente de estar soñando. La consciencia de soñar le da al soñante la posibilidad de controlar deliberadamente no sólo sus acciones, sino también el contenido y desarrollo de los sueños. La capacidad de reconocer y controlar los estados oníricos se menciona en textos budistas del siglo VII. En Occidente se ha estudiado el fenómeno en condiciones de laboratorio desde finales de los años 1970. La mayoría de los sueños lúcidos suceden en la etapa de sueño paradójico y mediante un proceso fortuito o desencadenado con el aprendizaje.

Definición y criterios:

En 1968 la autora británica Celia Green dio la siguiente definición de sueño lúcido: "Un sueño en el cual el sujeto es consciente de soñar. "Aunque es ampliamente aceptada, existe disenso sobre su completitud.

El psicólogo de la Gestalt Paul Tholey distinguía el sueño normal del lúcido con base en los siguientes siete criterios: el soñante sabe que sueña; dispone de su libre albedrío; cuenta con sus capacidades normales de raciocinio; la percepción de sus cinco sentidos es comparable a la de la vigilia; cuenta con los recuerdos de los que dispone cuando está despierto; al despertar recuerda con claridad su sueño; y es capaz de interpretar el sueño dentro del sueño mismo.

Para Tholey es esencial satisfacer los cuatro primeros requisitos. Otros autores insisten sobre la sensación de estar presentes en el aquí y el ahora del sueño así como en la capacidad de poderlos controlar. Se señala con frecuencia que la experiencia de la lucidez en el sueño debe aprenderse como un continuo y que el grado de lucidez varía desde la toma de conciencia mínima definida por Green hasta el ideal descrito por Tholey.

Condiciones:

Una forma de definir el sueño lucido es desde la perspectiva fenomenológica: estudiando el fenómeno tal como aparece en la literatura científica o no y en los relatos de los soñantes: Esta descripción a su vez podemos dividirla en 3 puntos: los modos de aparición de la lucidez, las acciones de los soñantes en medio del sueño lúcido y como desaparece la lucidez onírica.


La aparición de lucidez: Según estudios de Green se clasifican en dos tipos según los modos de lucidez: DILD, durante el sueño o al quedarse dormido, que son aquellos en los que el sujeto se hace consciente de su condición en el curso del sueño y WILD, aquellos en los que se entra conscientemente al sueño desde un estado de vigilia. El 80% de estos sueños son DILD.

Durante el sueño: Cuando la lucidez aparece durante un sueño, el soñante tiene la impresión de despertar dentro del mismo sueño y siente que puede seguir soñando, aun sabiendo que sueña. Según Celia Green hay cuatro factores que inducen el reconocimiento del sueño: tensiones de una pesadilla, el contenido onírico incongruente o irracional, el reconocimiento espontaneo sin razón aparente de que la experiencia es diferente a la del estado de vigilia. Si bien las emociones violentas y sexuales son causa frecuente de lucidez, esta también puede aparecer por una emoción fuerte pero con connotaciones agradables. 

A partir de la vigilia: cuando el sueño lucido es una continuación el sujeto tiene dos indicadores para saber que está soñando: la sensación de ser parte integral del sueño y la pérdida o modificación de las sensaciones corporales (como soñar que has sido herido y no sentir ningún tipo de dolor). Para dormirse conscientemente el soñante debe pasar por diferentes estados, entre ellos imágenes, alucinaciones auditivas o incluso relativas a la propiocepción (sensación de flotar, girar, sensación de caída, vibraciones, entumecimiento o parálisis, sensación de estar fuera del cuerpo). En algunos casos la conciencia del sueño presenta fluctuaciones e incluso lapsos donde el sujeto no guardó memoria.

La experiencia de sueño lucido:

El hecho de saber que esta soñando le permite al soñador ampliar su abanico de opciones así como abordar el contexto onírico con una mayor libertad de acción. No solo puede controlarse a sí mismo y a sus actos, sino también intervenir deliberadamente en el ambiente, los personajes y el desarrollo de su sueño. Ciertas acciones se presentan con una gran regularidad, como soñar que se vuela o se levita. Otras experiencias más inhabituales han sido señaladas, como la salida del propio cuerpo, las transformaciones en animales y otras criaturas fantásticas, el desdoblamiento de la visión, la visión panorámica, la ralentización del tiempo y las experiencias de carácter cósmico como la evolución en espacios con cuatro dimensiones. El soñante también puede influir la dirección del sueño tomando la decisión de prolongarlo, y a veces incluso interrumpirlo y luego retomarlo durmiéndose pocos segundos después.

Aunque en teoría se pueda tener todas las experiencias imaginables, las creencias culturales o personales, las expectativas conscientes o preconscientes del soñante, sus especulaciones sobre la posibilidad o no de cierta acción, en particular la influencia ejercida por otras narraciones, determinan notablemente la apariencia de los sueños así como la capacidad del soñante de modificarlos.

La pérdida de la lucidez:

La manera como la lucidez onírica termina puede definirse como la pérdida de la consciencia de soñar. O bien se vincula a la desaparición del sueño y el soñante se despierta, a veces de manera voluntaria, otras debido a emociones muy intensas; o bien el soñante se relaja en su vigilancia dejándose distraer, favoreciendo la disipación de la lucidez conduciéndolo a un sueño ordinario y sin control. En ciertos casos, la lucidez se pierde en un sueño ordinario debido a la transición de una escena onírica a otra, que puede por ejemplo manifestarse mediante un falso despertar.

Aprendizaje del método:

Los expertos manifiestan que esta es unan técnica que si bien suele ser espontanea también puede ser aprendida mediante una serie de pasos y prácticas que incluso son recomendables realizar durante el día.

1. Tener un diario de sueños: es recomendable tener un cuaderno al lado de la cama en el que describir al despertar los sueños que has tenido. Intentar conocer las señales de sueño recurrentes, eventos habituales que podrías reconocer, como estar desnudo en público, ser asaltado, ser perseguido o volar. Esto ayudará a conocer aquellas señales y escenarios que te permitan dilucidar que estas soñando.

2. Hacer pruebas de realidad: pregúntate durante el día si estas soñando, mientras lees la página de un libro o miras un reloj, esto te ayudara a discernir cuando estés soñando en realidad puesto que en los sueños los electrónicos ni funcionan muy bien y es difícil leer, casi como si las letras se te escaparan corriendo o se volvieran difusas y borrosas ante tus ojos. También puedes mirar tus manos y pies, ya también se verán distorsionados en un sueño.

3. Técnica MILD (Mnemonic Induced Lucid Dream): Los expertos recomiendan que antes de dormir te repitas “sabré que estoy soñando” hasta que salgas del estado de vigilia. También debes mirarte las manos un rato antes de irte a dormir.

4. Volver a dormir al despertar de un sueño: Si te despiertas y recuerdas lo que has soñado, cierra los ojos y concéntrate en el sueño de nuevo, aferrándote a ese pensamiento. Al principio puede que sea difícil pero no desesperes, mientras mas lo intentes mas perfeccionaras el método. También puedes comprarte la alarma DreamLight, diseñada especialmente para inducir esta experiencia o utilizar aplicaciones como Awoken. Puedes programarla para que suene en 4, 5, 6 o 7 horas después de quedarte dormido o cada hora, para acertar con la fase REM.

5. Meditar antes de dormir: Para inducir el sueño lúcido desde la vigilia puedes llevar a cabo ejercicios de respiración o realizar una meditación guiada valiéndote de un podcast o vídeo de youtube.

6. Prolongar los sueños cuando se desvanecen: Muchas personas empiezan a notar sensaciones del mundo real o a percibir cómo el sueño se vuelve inestable. Intenta frotarte las manos en el sueño, girar tu cuerpo o dejarte caer hacia atrás en el sueño, o continua imaginando lo siguiente que sucederá en él, enfócate en algo concreto y pequeño como la llegada de alguien o un movimiento. 

7. Mantener un habito de sueño: Debes acostarte y despertarte todos los días a la misma hora, dormir la suficiente cantidad de horas y adoptar una postura adecuada. No hagas cenas pesadas ni te vayas a dormir con el estómago demasiado lleno, o tendrás pesadillas.

8. Escuchar pulsos binaurales: Si envías frecuencias de sonido diferentes a cada oído, tu cerebro interpretará el patrón superpuesto de ambas como un tono de audio, pese a que no hay ningún tono incluido en él. De este modo modificas la actividad eléctrica del cerebro, provocando estados de conciencia alterados que muchas personas usan para meditar. Muchos soñadores lúcidos escuchan tonos que imitan las ondas cerebrales teta, ondas gamma o alfa o una seguidilla de varios tipos. Puedes encontrarlos en diversas páginas y canales de Youtube.

Experiencia personal:

Siempre me he sentido muy atraída a todo el tema onírico y como actúa el cerebro durante las fases de sueño. Recuerdo siempre tener este tipo de sueños en los que podía controlar en poca o gran medida lo que sucedía. La primera vez que me di cuenta de que no era algo que le ocurre a todos fue cuando mi mamá muy aireada me comento sobre un sueño que tuvo donde se encontró desnuda en plena calle y no encontró manera de cubrirse, yo le dije que era muy fácil: debía entrar a una tienda y ponerse ropa o robársela a alguien, que era lo que yo siempre hacia cuando tenía ese sueño tan incómodo. Me miro muy raro y me pregunto que como podía hacer eso. Tiempo después viendo vídeos en YouTube di con uno que trataba el tema de los sueños lucidos, una amiga de mi madre muy espiritual que me realizo un Reiki y me contó que estas experiencias podían facilitarme los viajes astrales, pero este es otro tema que espero tocar luego.

En esencia lo que he podido recopilar de estas experiencias es que es una manera sumamente divertida y que e alguna manera ayuda a entrenar la mente, no descarto que como dicen algunos expertos ayude a desarrollar ciertas habilidades. Generalmente me sucede sin preverlo, me encuentro en un sueño y automáticamente sé que estoy soñando, algunas veces esto me permite dictaminar el rumbo de lo que sucede, de quienes intervienen, y en algunas ocasiones me ha permitido continuar un sueño aun después de haberme despertado de él. Es cierto que requiere mucha concentración, sobre todo cuando las briznas del sueño comienzan a irse y sientes que estas a punto de volver a la realidad.

Dejare a continuación algunos títulos de libros respecto al tema. Espero les haya resultado interesante, no duden en dejarme un comentario si les apetece.

• Exploración de los sueños lucidos (Stephen LaBerge, Howard Rheingold, 2014)
• Lucid Dreaming: Gateway to the Inner Self (Robert Waggoner, 2008) 
• Onironáutica: Manual de Exploración Onírica y Sueños Lúcidos (Sófocles Dans, 2011)
• El Yoga de los Sueños (Tenzin Wangyal Rimpoche, 2004) 
• Dreams of Awakening (Charlie Morley, 2013) 


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