Salud mental (reflexiones generales).

Salud mental.

tabúes, datos, diagnostico y tratamientos.


A veces siento que todo este tema acerca de la salud mental, los padecimientos mentales y todo lo relacionado con el cuidado de la mente ha rondado mi vida desde siempre, pero lo cierto es que no fue hace unos pocos años, que comencé a razonar que este es un tema sumamente importante. Y lo hice simplemente porque después de tener toda una vida pensando que todo lo que me pasaba era mi culpa, que yo era la única responsable de “dominar” mi mente y mis sentimientos no solo para encajar con mi entorno, sino para mitigar aquello que tan mal me hacía sentir. Como si realmente pudiéramos moldear nuestros sentimientos, conductas y pensamientos a placer, pude entender que no era mi culpa, que necesitaba ayuda, que esto no era algo terrible, ni extraño. 

Muchas veces nos convencen de que solamente siendo positivos, o poniéndole ganas saldremos de ello, pero esto no es cierto. El cerebro humano es complejo, no una maquina simple que actúa siempre de la misma manera funcional, existen muchísimos factores que no solo facilitan el desarrollo de una enfermedad mental, sino diversos problemas funcionales, desbalances químicos, problemas cognitivos, y hasta la misma psique nos orienta de maneras poco funcionales para nuestro desarrollo adecuado. Todo esto junto con los posibles traumas, vivencias, circunstancias, experiencias, nuestra disposición genética, biológica y el entorno determina, y afecta nuestra conducta, pensamientos, sentimientos e incluso la manera como vemos, percibimos y nos relacionamos con el mundo. 

Este conjunto de aspectos es tan amplio y complicado que ya nos permite imaginarnos que en efecto, no podemos simplemente manejar nuestra mente, ni enfrentar el problema nosotros solos, tampoco moldearnos a nuestro antojo. Es por ello que existen los psicólogos y psiquiatras, el personal de salud mental en general; para ayudarnos, encaminarnos y prestarnos la ayuda necesaria para comenzar a sanar, avanzar y mejorar nuestra calidad de vida. 

¿Da miedo aceptar que necesitamos ayuda? Por supuesto, y esto lo empeora la cantidad de tabúes y estigmatización que rodea el tema. Muchas veces nos encontramos con personas que invalidan nuestros sentimientos, que mostrando una total falta de empatía nos miden según esos mismos mitos que la sociedad ha repetido: si va al psiquiatra está loco, si es esquizofrénico es peligroso, si tiene un trastorno mental es un peligro para todos, si sus sentimientos lo agobian y da señales de ello es una persona débil, solo deben echarle ganas a la vida, ser positivos y hacer ejercicio; una persona bipolar es alguien que cambia mucho de humor. Incluso encontramos en nuestro vocabulario muchos indicios de esa desinformación: “no me gusta hablar con las personas, soy antisocial”, aunque la palabra correcta sea asocial, “hace una hora estaba feliz ahora estoy triste, soy bipolar” o “de pronto me dio una depresión pero ya estoy mejor”, y muchos otros ejemplos que nos parecen inocentes, pero que realmente lo que hacen no es solo minimizar una condición mental, sino de propagar aún más esa desinformación que de muchas maneras continua marcando los mitos. El lenguaje es muy importante porque de él depende el respeto que merece cada padecimiento. 

Estos datos a continuación muestran la problemática expuesta, y cuan común y frecuente es que una persona presente alguna condición o trastorno mental a lo largo de su vida: 

  •  Se estima que alrededor de 350 millones de personas se ven afectadas por la depresión.
  •  En todo el mundo alrededor del 10% de las mujeres embarazadas y el 13% de las mujeres que acaban de dar a luz tienen un trastorno mental, principalmente la depresión.
  • En los países en desarrollo estos porcentajes aumentan, se estima que el 15,6% la sufre durante el embarazo y el 19,8% después del parto.
  • En todo el mundo entre el 10 y el 20% de los niños y adolescentes experimentan trastornos mentales.
  • La mitad de todas las enfermedades mentales comienza a los 14 años y tres cuartos, a mediados de los 20 años.
  •  La depresión puede dificultar el desarrollo normal de la persona a futuro, obstaculizando su salud, su educación y el empleo. Los casos graves de depresión pueden llevar al suicidio. El 75% de los suicidios ocurren en los países de ingresos bajos y medios. Pero estrategias como la detección temprana, el tratamiento y el apoyo continuo son efectivas para prevenir el suicidio.
  • 1 de cada 4 personas tendrán un trastorno mental a lo largo de su vida.
  •  El 12,5% de todos los problemas de salud está representado por los trastornos mentales, una cifra mayor a la del cáncer y los problemas cardiovasculares.
  • Un 1% de la población mundial desarrollará alguna forma de esquizofrenia a lo largo de su vida.
  •  El 50% de los problemas de salud mental en adultos comienzan antes de los 15 años, y el 75% antes de los 18.
  •  Entre el 35% y el 50% no reciben ningún tratamiento o no es el adecuado.
  •  450 millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por un problema de salud mental que dificulta gravemente su vida.
  •  Más de 300 millones de personas en el mundo viven con una depresión, un problema de salud mental que ha aumentado un 18,4% entre 2005 y 2015.
  • Cerca de 800.000 personas se suicidan cada año, siendo la segunda causa de muerte en personas de 15 a 29 años.
  •  Entre el 2,5% y el 3% de la población adulta tiene un trastorno mental grave. Esto supone más de un millón de personas. 
  •  Más de la mitad de las personas con trastorno mental que necesitan tratamiento no lo reciben, y un porcentaje significativo no recibe el adecuado.
  •  2 millones de jóvenes de 15 a 29 años (30%) han sufrido síntomas de trastorno mental en el último año.
  •  El 9% de la población tiene algún tipo de problema de salud mental y el 25% lo tendrá en algún momento a lo largo de su vida, según la OMS.
  •  8 de cada 10 personas con problemas de salud mental no tienen empleo (82%)
  • Entre el 11% y el 27% de los problemas de salud mental se pueden atribuir a las condiciones de trabajo.

¿Es muchísimo no? Entonces no es algo tan simple, ni vergonzoso como creíamos. 

Es importante estar conscientes de nosotros mismos, de nuestras necesidades y de que el más mínimo indicativo de alerta es suficiente para buscar ayuda profesional, el apoyo familiar es fundamental, no tengas miedo de conversas acerca de lo que sientes, de tus pensamientos, de buscar apoyo en tus seres queridos o amigos de confianza, pero tienes que tener presente que esto no es suficiente. Un profesional no solo tendrá las herramientas y el estudio necesario para orientarte, sino también para darte un diagnóstico, algo sumamente valioso; lo que te otorgara las respuestas y te permitirá a ti y a tu medico encontrar la mejor terapia para mejorar tu vida y tu desarrollo. 

Autodiagnóstico:

El autodiagnóstico por una parte es una práctica frecuente cuando no contamos con los medios para acceder a la atención psicología y psiquiátrica, es totalmente valido, pero es importante saber que requiere mucha documentación e investigación, informarse es importante. Existen diversas técnicas y pruebas para ello, puede ser una opción cuando no tenemos medios o acceso a un profesional, porque es importante para nosotros tener respuestas y actuar en consecuencia a ellas, a encontrar algún mecanismo o herramienta que nos ayude. Sin embargo es conveniente saber que el diagnostico profesional es fundamental, pues este es quien sabrá abordar la situación permitiéndote evitar un mal diagnostico que retrase tu avance o incluso uno mal acertado, también podrá determinar de que manera avanzar ya sea con la terapia o el uso de fármacos. 

Farmacología:

El tema farmacológico también suele causar muchas reticencias y miedo en las personas, ya sea porque creen que al recetarles un medicamento para su padecimiento esto querrá decir que son pacientes graves, o que estos causan dependencia a la medicina. Esto es un error, no todos los medicamentos causan dependencia, incluso aquellos que son conocidos por ello, esto es porque dichos medicamentos son recetados en dosis muy diferentes en cada paciente según sus necesidades y los criterios médicos del profesional. 

Terapia: 

Debemos saber que los medicamentos no son nuestra única salida, ni representan por si solos la solución, puesto que la terapia y psicoterapia es fundamental para el avance y mejoría. Estas nos darán herramientas específicas, por medio del estudio de nuestros pensamientos, emociones y comportamiento, nos va a permitir lograr cambios o modificaciones en nuestra conducta, comportamiento, la salud física y psíquica, la integración de la identidad psicológica y el bienestar de las personas. Existen muchas maneras de desarrollar una psicoterapia exitosa que lleve a un cambio positivo y duradero en la calidad de vida de quien la solicita. Cada uno de estos marcos teóricos provienen de alguna escuela de psicología, que son las grandes escuelas de pensamiento e investigación básica a partir de las cuales se desarrollan una amplia variedad de enfoques terapéuticos basadas en los principios y pilares filosófico/científicos sobre los cuales se apoyan. 

No te desanimes, ni tengas miedo ni de tu padecimiento, ni de tu avance, este depende únicamente de tu proceso y no tiene ningún tiempo estimado o definido. Cada uno de nosotros es mucho más que un padecimiento o trastorno, somos la suma de nuestras partes, no todo lo que eres o haces esta condicionado a ello. Aprendiendo a convivir con él, a gestionarnos emocionalmente y desarrollando nuestras herramientas adquiridas en terapia y el conocimiento de nosotros mismos podemos mejorar nuestra calidad  de vida. 

Consumo de sustancias como atenuante a problemas mentales:

Es muy común que aquellos que presenten algún tipo de condición o padecimiento mental al prescindir de asistencia medica terminen consumiendo sustancias psicotrópicas o alcohólicas como una manera de mitigar sus síntomas y condiciones derivadas de dicho problema. Esta práctica es terriblemente dañina para la persona, no solo por los problemas comunes que aquejan el consumo excesivo de estas sustancias, también por la posibilidad de agravar dicho padecimiento haciéndole propensa a nuevas enfermedades mentales. 

No es recomendable recurrir a estos medios como escape, pues ralentiza y agrava una futura recuperación, como también puede estimular las ideaciones suicidas, o provocar una muerte temprana.

Conclusión:

Nuestra mente requiere estar sana, tanto como nuestro cuerpo. ¿Si una persona tiene un dolor abdominal persistente que hace? Va a un doctor, obtiene un diagnóstico y recibe tratamiento. Pues de la misma manera sucede con un problema mental, sea de la índole que sea, esto debe ser normalizado y promovido, la salud mental no debe ser más un tabú ni un motivo de vergüenza, todo lo contrario.

Habla sobre lo que sientes, sin miedo, valida tus emociones y sentimientos. No te los guardes ni trates tú de gestionar todo solo, no tengas miedo de buscar ayuda, de conversar acerca de ello siempre que lo necesites. Ningún problema es demasiado grande ni muy pequeño. 

Si tu conoces a alguien que está padeciendo algún problema, o sospeches de ello tiéndele la mano, no le juzgues, no minimices su sentir, se empático, respetuoso y solidario; no hagas bromas al respecto, este es un tema serio. Hazle saber que estas allí para él/ella, ofrécele tu ayuda. Si alguien cercano te confía que padece alguna enfermedad mental apóyale, infórmate y siempre pregúntale como puedes ayudarle, no es tan difícil, solo se necesita una compañía y la convicción de que el otro realmente hace un esfuerzo por comprenderte, que se interesa por conocer lo que te sucede y ayudarte dentro de sus posibilidades.

Espero les haya servido la información y mis reflexiones, como ya he dicho no soy psicóloga, pero desde mi perspectiva y documentación como paciente con síntomas mentales siento que tengo mucho o poco que aportar. Por favor no dudes en dejarme un comentario contándome tu experiencia o duda, tratare de responder en brevedad y serte de ayuda. ¡Gracias por leer!♡
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