Trastorno de la personalidad por evitación (TPE).


"Esta entrada será larga y repleta de términos e información respecto a un trastorno mental poco conocido, llevo mucho tiempo pensando en hacerlo hasta que por fin me he decidido no solo como una manera de recopilar la información y entender mucho mejor el padecimiento sino también de informar y darle un poco más de visibilidad.

Quiero aclarar que yo no soy psicóloga  ni psiquiatra, me apoye en varias fuentes y a su vez trate de darles en muchos puntos mi punto de vista como alguien que lo padece y mantiene un proceso terapéutico, si esto llega a ayudar aunque sea a una persona me doy por bien servida."


Trastorno de personalidad por evitación (TPE)



También llamado trastorno de la personalidad evitativa o trastorno de la personalidad ansiosa es un trastorno de personalidad reconocido en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), cuya principal característica es un patrón generalizado de inhibición social; sentimientos de inadecuación; hipersensibilidad a la evaluación negativa, rechazo o desaprobación; y evitación de la interacción social, que comienzan en la adolescencia o al comienzo de la edad adulta y que se da en diversos contextos. El TPE se encuentra aglutinado dentro de los trastornos de personalidad DSM-5, grupo C (sujetos ansiosos o temerosos) junto con el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, y el trastorno de la personalidad por dependencia por lo que es normal que también adquieran ciertas características de estos otros trastornos del mismo grupo.

Las personas con este trastorno tienen la creencia de que el resto de las personas los están juzgando o criticando constantemente, ya sea por su aspecto, sus acciones, pensamientos, etc. Esto hacen que estos sujetos “eviten” cualquier situación en las que puedan ser criticados o evaluados, volviéndose solitarios y reacios a relacionarse con otras personas, exceptuando su núcleo familiar y una o dos amistades cuidadosamente seleccionadas, algo que les da garantías de que no serán rechazados.

Suelen mostrarse desconfiados, esto se debe más al miedo a verse en un compromiso o ser considerado inferior a los demás debido a su sentimiento de inadecuación, que al miedo de que los demás les hagan daño. Cuando conocen a una persona tienen a evaluar todos sus gestos y movimientos, interpretándolos casi siempre de forma negativa con recelo; este comportamiento suspicaz y tenso puede provocar burlas y risas de los demás, lo que les confirma la idea sobre si mismos y refuerza su desconfianza.

Estos comportamientos inconscientes de evitación afectan negativamente el desenvolvimiento social y la actividad laboral, porque estas personas buscan eludir tipos de situaciones que pueden ser necesarias para alcanzar metas y demandas básicas de trabajo para ascender.

• ¿Qué lo diferencia de la fobia social?

Algunos se preguntan qué diferencia al TPE de la fobia social. Lo que he podido recopilar y entender es que el TPE como todos los trastornos de personalidad, consiste en un patrón de creencias, actitudes y comportamientos que forman parte de la identidad y están más arraigados y generalizados que una fobia social. Aunque la gravedad de los síntomas depende de cada caso, la fobia social no suele estar tan generalizada y se circunscribe a una forma de actuar ante determinadas situaciones sociales.

Los fóbicos sociales son conscientes de la irracionalidad de su fobia, aun siendo incapaces de controlarle, mientras que las personas con trastorno de personalidad por evitación no son conscientes o rechazan la idea de que sus temores son excesivos y tienen plena convicción de que son personas inadecuadas, incompetentes, incapaces de agradar o de ser aceptados.

Este trastorno está estrechamente relacionado con los trastornos de ansiedad y en especial el trastorno de ansiedad social (fobia social). 


• Causas:

Las causas del TPE pueden no estar del todo claras, se cree que existen desencadenantes genéticos, fisiológicos y sociales, y todos ellos en conjunto pueden ser relevantes.

Desde el punto de vista genético seria probable que exista cierto componente hereditario, al igual que otros trastornos, las personas con antecedentes familiares tendrán mayor predisposición. En cuanto al factor fisiológico es probable que existan desencadenantes que puedan influir en la aparición del trastorno, por ejemplo, personas que hayan sufrido cambios físicos o corporales, como consecuencias de una enfermedad o un trauma pueden ver alterada de manera sustancial su autopercepción y seguridad en sí mismas, desarrollando baja autoestima y dando lugar a la aparición del trastorno de evitación.

De igual manera las experiencias sociales del individuo podrían ser relevantes a la hora de desarrollar este desorden. Por ejemplo, alguien que haya sufrido rechazo en su infancia, el no sentirse respetado y aceptado por sus seres cercanos, abandono de sus padres; similares serian el haber sufrido bullying, maltrato psicológico, abusos, etc contarían como importantes factores predisponentes que aumenten así el riesgo de desarrollar el trastorno.

Rechazo: Muchas personas diagnosticadas con trastornos de la personalidad por evitación han padecido experiencias traumáticas tempranas de rechazo por parte de los progenitores. La necesidad de convivir con progenitores que los rechazan hace que estas personas sientan 'hambre' de relaciones, pero su añoranza desemboca gradualmente en la creación de un caparazón defensivo contra la crítica continuada de los progenitores.


• Signos y síntomas:

Las personas con trastorno de personalidad por evitación están tan preocupadas por sus supuestas limitaciones y carencias personales que sólo logran relacionarse con los demás si tienen garantías de no ser rechazados. La pérdida, el menosprecio o el rechazo son tan dolorosos, que prefieren estar solas antes que arriesgarse a tratar de conectar con los demás.

Se reconocen en el TPE los siguientes estilos comportamentales e interpersonales, de pensamiento o estilo cognitivo, afectivo y emocional:

• Extrema timidez o ansiedad en situaciones sociales, a pesar del fuerte deseo de intimar.
• Estilo interpersonal: hipersensibilidad al rechazo/crítica/desaprobación. Aun cuando desean fuertemente acercarse a otros, guardan distancias y se aseguran de contar con aprobación incondicional antes de abrirse. Tienden a poner a prueba a los demás para darse cuenta en quién pueden confiar.
• Estilo comportamental: tendencia al distanciamiento social, vergonzosos, tímidos, desconfiados y distantes. Comportamiento y discurso controlado. Se muestran solitarios, aprensivos y embarazosos.
• Estilo cognitivo: perceptualmente vigilante, permanentemente escaneando el medio ambiente buscando datos que puedan ser potenciales amenazas o aceptaciones.
• Estilo afectivo-emocional: marcado por la vergüenza y la aprensión. Dado que la aceptación incondicional es relativamente rara, experimentan rutinariamente tristeza, soledad, angustia y alta tensión. Cuando están más angustiados describen sentimientos de vacío, desamparo, desolación y despersonalización.
• Aislamiento social autoimpuesto.
• Graves dificultades para establecer relaciones interpersonales.
• Evitan el contacto físico.
• Sentimientos de inadecuación o ineptitud. Sentimientos de autodesprecio e inferioridad.
• Muy baja autoestima debida a la devaluación de sus resultados y el énfasis desmedido en sus defectos.
• Desconfianza, temerosidad o suspicacia respecto a los demás.
Labilidad emocional. (conjunto de alteraciones en la manifestación de la afectividad)
• Distanciamiento emocional cuando intiman.
• Muy auto conscientes de sí mismo.
• Auto críticos con sus problemas para relacionarse.
• Déficit en habilidades sociales.
• Problemas psicosociales derivados (dificultad en el funcionamiento social, académico o laboral).
• Dificultad para iniciar relaciones amorosas, amistosas, íntimas o sexuales.
• Percepciones subjetivas de soledad, aunque otros pueden encontrar la relación con ellos significativa.
• Quedan relativamente aislados socialmente y suelen carecer de una red de apoyo en las situaciones de crisis. En algunos casos suelen fantasear idealizando las relaciones con los demás.
• En algunos casos extremos, síntomas agorafóbicos.
• Pueden aparecer pensamientos de muerte e ideación suicida.
• Tendencia a la fantasía, la procrastinación, y la evitación "cognitivo-afectiva", como una forma de escapismo de su realidad, y para interrumpir los pensamientos dolorosos.

 • Síntomas físicos:

Rubor.
Transpiración profusa, especialmente en las manos (hiperhidrosis).
Temblores en manos o pies.
Palpitaciones, taquicardias; dolor u opresión torácica.
• Dificultad para respirar (disnea), sensación de falta de aire.
• Molestias gastrointestinales: dolor abdominal, sensación de vacío en el estómago (epigastrio), dispepsia, descomposición intestinal.
Tartamudez o "temblor" en la voz.
• Agarrotamiento y tensión muscular.
• Deseo urgente de orinar.
• Sensación de opresión en la cabeza o cefaleas, mareos, náuseas, sensación de fatiga, sequedad bucal.
• Sensación de frío (escalofríos) o calor.
•Confusión.
Insomnio


• Esquemas cognitivos, emocionales y conductuales:

Estos son características, actitudes  y pensamientos que corresponden a personas con el trastorno y explican muy bien ciertas conductas de los individuos con TPE.

– Supuestos subyacentes sobre las relaciones: Piensan que no pueden gustar a nadie, pero si ocultan su verdadera personalidad engañaran a los demás. Procuran que nadie se acerque lo suficiente como para darse cuenta de que son diferentes, inadecuados, inferiores, sin valía, incompetentes, aburridos, indignos, torpes, etc.
Cuando logan establecer una relación con alguien evitan la confrontación y son acervitos, creyendo que si desagradan el otro esto pondrá fin a la relación.

– Miedo al rechazo: muestran hipersensibilidad a la potencial humillación, rechazo o vergüenza. Esta preocupación por no ser denigrado puedo hacerlos parcos en palabras. Les supone un gran esfuerzo preguntar o hacer alguna petición, especialmente a desconocidos. Su lenguaje suele ser tenso, vacilante y sin que su contenido sea apropiado para manifestar el propósito.

Creen que todos reaccionaran de la misma manera negativa que la figura o figuras que le rechazaban. Continuamente temen que descubran que son defectuosos y los rechacen por ello. Temen no poder soportar la emoción desagradable que les producirá ese rechazo y en consecuencia evitan las relaciones y las situaciones sociales.

Autocritica: tienen pensamientos automáticos auto denigrantes, siempre que se encuentren en situaciones sociales o al pensar en futuros encuentros. Estos pensamientos surgen de sus esquemas y no suelen someterlos a evaluación propia porque los encuentran verídicos. Suelen hacer predicciones negativas como: “no les gustare”, “me criticaran”, etc las cuales también aceptan sin cuestionarlas ni ponerlas a prueba.

Generalmente se cuestionan a sí mismos, lo que son y como son percibidos ante los demás, aceptando previas avaluaciones negativas como verdaderas sin evaluarlas realmente.

Hipervigilancia y evaluación incorrecta de las reacciones de los demás: Interpretan reacciones neutras o positivas como negativas, por ejemplo al ser elogiados pueden creer que ha sido para ridiculizarlos o por lastima. Se muestran muy alertan, buscan y creen ver reacciones de rechazo o mofa en cualquier persona que haga un comentario o gesto (chofer, cajera de supermercado, etc).

Creen que si alguien les juzga negativamente la crítica tiene que ser justa y verdadera, sin evaluarla siquiera. Temen cualquier situación en que puedan ser evaluados, ya que cualquier reacción negativa o neutra la pueden tomar como confirmación de su propia creencia de ser defectuosos y que no gustan a los demás.

Carecen de ciertos criterios personales para juzgarse en forma positiva, suelen ser duros consigo mismos y muy críticos. Esta continua búsqueda de indicios dañinos los hacen reparar en ciertas manifestaciones ajenas, que alguien sin este rasgo no tendría en cuenta. Esta vigilancia en cierto modo les protege de aquellas personas de las que han recibido, o creen que pueden recibir trato desdeñoso o bromista y esto supone para los sujetos un esfuerzo muy grande y les distrae de otras ocupaciones.

Exclusión de los datos positivos: Aunque se les presenten pruebas o indicios de que han sido aceptados o gustan, cree que el entorno está equivocado o que le están engañando.

Evitación cognitiva, conductual y emocional: La mayoría además de la evitación social, presenta también evitación de cualquier pensamiento, emoción, o actividad que le produzca incomodidad. Lo hacen de forma automática (no voluntario, ni consciente). Esta conducta a veces se produce de forma sutil, por ejemplo distrayéndose. La evitación queda reforzada y se convierte en un habito, porque reduce el malestar a corto plazo. Generalmente no tienen conciencia de que evitan la ansiedad y más bien interpretan negativamente sus pautas de evitación creyendo que “soy un perezoso”, “soy un inepto”, etc.

Ansiedad por la ansiedad: Se sienten culpables por estar ansiosos y a que creen que no deberían estarlo. Temen que si se permiten sentirse de esa manera, sU ansiedad ira a mas hasta perder el control, y que nunca se recuperaran. Sienten que es su responsabilidad luchar contra la ansiedad. (“no debería estar ansioso, y como lo estoy, es terrible, no puedo soportarlo y soy un inepto por ello”).

Excusas y racionalizaciones: Su situación es egodistónica (pensamientos, valores, sentimientos y conductas que entran en conflicto con las necesidades y objetivos propios), generalmente, saben que tienen que hacer para mejorar sus vidas, pero el coste inmediato en emociones negativas, les parece demasiado alto y les frena. Buscan en consecuencia numerosas excusas como: “no me va a gustar”, “lo haré más adelante”, “esta gente es demasiado superficial”, etc. En el fondo no se creen capaz de alcanzar sus metas.

La fantasía de la realización de sus deseos: fantasean sobre el futuro. Piensan que algún día caerá del cielo la relación perfecta o el empleo inmejorable. Tienen tendencia continua a la procrastinación o el habito de postergar.

Deseo de aceptación: En contraposición a su hipersensibilidad al rechazo, desean intensamente ser aceptados y tener relaciones interpersonales. De ahí el conflicto entre el sentir pavor ante un posible menosprecio y al mismo tiempo, ansiar aprobación y estima. Esto es nocivo para la armonía y desarrollo de la personalidad ya que la extrema sensibilidad a la relación interpersonal los lleva al aislamiento social y a sentir continuamente que carecen de amistades intimas que satisfagan sus necesidades de afecto y comunicación personal. 

• Diagnostico:

Es importante entender que este como todos los trastornos de personalidad y padecimientos mentales deben ser debidamente diagnosticados por un especialista, como psicólogos o psiquiatras. El autodiagnóstico no solo desinforma acerca del trastorno sino que distorsiona y atrasa tu posible diagnostico real, lo que haría que tu proceso y avance se ralentice.

En mi experiencia me fue solicitada por mi psiquiatra realizar una evaluación neuropsicológica con una psicóloga clínica que consistió en tres sesiones de entrevista, aplicación de pruebas psicológicas, un informe con evaluación de resultados, dicha prueba concluyo en mi diagnóstico de TPE y en base a ello se dictamino mi tratamiento psicoterapéutico y farmacológico.


• Tratamiento:

Este desorden conlleva una importante complejidad, aunque puede responder bien al tratamiento terapéutico. Es posible emplear distintas modalidades psicoterapéuticas, tales como entrenamiento en habilidades sociales, terapia cognitiva, exposición gradual para aumentar gradualmente el contacto social, terapia de grupo para la práctica de habilidades sociales, y según el caso terapia farmacológica para mitigar algunos de los síntomas más acusados, como suelen ser la ansiedad o la depresión. Sin embargo estos tratamientos farmacológicos deben ir siempre prescritos por un facultativo médico.

Una cuestión importante en el abordaje de estos pacientes es lograr establecer confianza hacia el terapeuta, ya que las personas con trastorno de personalidad por evitación pueden evitar las sesiones de tratamiento por desconfianza o miedo al rechazo. El objetivo principal es el entrenamiento en habilidades sociales, para empezar así a desafiar sus creencias disfuncionales sobre sí mismos y los demás.


• Conclusión personal:

Los trastorno de personalidad afectan en gran parte tu manera de sentir, ver, percibir e interactuar con el mundo, aun así hay que tener siempre presente que una persona es mucho más que su trastorno, que no todo lo que haga, diga o piense estará condicionado a él. Esa fina línea que divide el quien eres y el trastorno es muchas veces difícil de ver, pero es posible, con paciencia y el tratamiento adecuado. Siempre es importante hablar, buscar ayuda y no suponer que podemos con ello nosotros solos.

Nunca tengas vergüenza de hablar acerca de ello a tus ser queridos, amigos o personas de confianza que sientan merecen saberlo, es importante que estas a su vez comprendan que se trata de una enfermedad mental, algo imposible de controlar por sí mismos, que no se invalide ni minimice dicho padecimiento. El apoyo es siempre importante, el informarse y saber cómo dar ese apoyo y sostén.


¡Gracias por leer! si tienes alguna duda, o deseas compartir tu experiencia puedes dejarme un comentario.



Fuentes:
-msdmanuals.com (Trastorno de la personalidad evitativo/por evitación (TPE) por Andrew Skodol, MD, University of Arizona College of medicine)
-wikipedia.org (Trastorno de la personalidad por evitación)
-psisemadrid.org Psicologos infantiles Madrid | Centro de psicologia Madrid.
-somospsicologos.es (Trastorno de la personalidad por evitación por Beatriz González) 
-doctoralia.com Dr José Maria Uncal Jímenez de Csisneros, Psiquiatra. Leticia Vázquez, Psicologo.


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2 Comentarios

  1. Gracias hija por hacerme leer, y tener conocimiento sobre este trastorno que te a acompañado durante tanto tiempo, esto me permite entenderte, ayudarte, y a evaluar y revisar lo que digo o hago para no lastimarte, solo quiero que sepas que te amo y deseo que todas las cosas buenas y bonitas toquen a tu puerta, y tengas todo lo que tu deseas, gracias por enseñarme y entenderte un poco mas. ¿quien dijo que los hijos no enseñan a los padres.

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  2. Hola hija tal ves por falta de interés o información no halla sabido como llevar nuestra relación padre e hija y esto en realidad me avergüenza de verdad tratare por todos los medios de entenderte y a la vez te pido me tengas paciencia ten siempre segura de que te Quiero y Amo mucho, espero que superes en algo tu padecimiento o mejor dicho Dios quisiera se desvanezca de ti T.Q.M

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